IMPORTANTE DESFINANCIAMIENTO AL SECTOR FORESTAL

23 de Enero, 2014

IMPORTANTE DESFINANCIAMIENTO AL SECTOR FORESTAL

La Asociación Forestal Argentina AFoA advierte que se afecta severamente la actividad de economías regionales como Misiones, Corrientes, Entre Ríos y el Delta del Paraná, afectando miles de puestos de trabajo por el atraso de los planes forestales.

La Ley 25.080 de 1999, prorrogada por la ley 26.432 de 2009 otorga beneficios de Aportes Económicos No Reintegrables (AENRs) a pequeños y medianos productores forestales. Hoy esta ley es un pilar fundamental para aquellos que deciden aventurarse en una inversión a muy largo plazo. Básicamente otorga hasta un 80% de los costos de plantación a productores de pequeña y mediana escala; estos costos son definidos y actualizados por la Dirección de Producción Forestal, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.                                     

Por el atraso ya registrado en años anteriores, esta Dirección solicitó el año pasado un monto de $ 360 millones para el año 2014, con el fin de hacer frente a planes en su mayoría del año 2009, 2010 y 2011 que están en proceso de aprobación (han cumplimentado todos los requisitos legales y técnicos). Sin embargo en el Boletín Oficial, el monto finalmente aprobado fue de solo 100 millones de pesos.

Teniendo en cuenta que a enero de 2014 hay planes por 52 millones de pesos en condiciones de aprobarse y que las plantaciones 2009, 2010 y 2011 tienen distintos costos, el presupuesto para todo el año solo duraría unos pocos meses.  

AFoA advierte que esta situación provocará una parálisis general en actividades como la plantación, manejo de renovales y la poda, esta última se realiza todo el año. Generando así la pérdida de miles de puestos de trabajo en provincias como Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, entre otras. Además impactará provocando un déficit a futuro en el stock de madera para la construcción como para la exportación.

La Asociación Forestal Argentina espera que se revierta esta situación, ajustando el presupuesto a las necesidades reales de los pequeños y medianos forestadores y que permita preservar los puestos de trabajo y asegurar la materia prima futura para la industria de la madera.